The audience of ONE  | La audiencia de UNO

Estos días he estado reflexionando en lo que Dios me ha estado diciendo para escribir y, aunque tenía varias cosas que compartir, Dios ayer me dio la frase y el mensaje de The Audience of ONE

¿Por qué esta frase?  

Muchas veces, desde que éramos pequeños, hemos buscado tener la validación y la aprobación de los demás. Hemos procurado impresionar y agradecer a otras personas, desde a nuestros padres y a nuestra familia, hasta amigos, allegados, colegas, y ahora hasta a nuestros seguidores en las redes sociales.

El problema radica en que sin darnos cuenta nos moldeamos a una imagen de nosotros mismos conforme a los deseos y las expectativas de los demás, alejándonos de la persona que realmente se supone que nos convirtamos.  

La realidad: 

No fuiste creado para complacer a los demás, fuiste creado para glorificar a Dios nuestro padre y a Jesús con tu existencia. Tu vida no es aleatoria (random), tiene significado y un llamado. Dios nos dio a todos un propósito cuando nos puso en este planeta y cuando caminamos con ÉL, Jesús nos va cambiando, limpiando, guiando y redirigiendo nuestros pasos.   

Jeremiah/Jeremías 1:5 — «Antes de formarte en el vientre, ya te había elegido; antes de que nacieras, ya te había apartado; te había nombrado profeta para las naciones». 

Y al Jesús redirigir nuestros pasos, empiezas a vivir de acuerdo con quien Dios te llamó a ser, no acorde con quien la gente espera y desea que seas. Ahora, esto no ocurre por obligación de Dios y mucho menos de alguna otra persona, sino se va dando de manera natural y hasta voluntaria porque al caminar con ÉL, ÉL va sacando poco a poco una mejor versión de ti. Una versión que ni siquiera sabías que tenías. Tu cambio y transformación no son el resultado de sectas o de religión, sino de una íntima y verdadera relación con Dios.

Con ello, también te preparo para lo siguiente. Hay personas que no van a entender ni entenderán tu cambio, tus decisiones, tus valores, tu disciplina, tu trabajo arduo, tu compromiso hacia a la excelencia, tus sacrificios… En general, no van a comprender tu proceso ni tu fe. Ellos sí verán el fruto, serán espectadores del resultado de tu obediencia y de tu disciplina, pero no serán partícipes de tu trayecto.

Uno de mis pastores lo pone de esta manera: «La gente (multitud) siempre llega tarde a la fiesta. Nunca los verás en los preparativos».

Es aquí cuando se pone a prueba tu fe, tu confianza y tu seguridad en Dios. Muchas de estas personas te cuestionarán, quizás se mofarán y, como el proceso de Dios siempre toma tiempo, tratarán de convencerte a que vuelvas a lo anterior, a lo fácil, al confort, a lo familiar… a una versión ya no existente de ti.

Es aquí donde vas a tener que escoger si caminas con Dios como tu centro (enfocándote en ÉL y en lo que ordenó para ti, Mat. 6:33) o caminas tratando de complacer a todo el mundo, llenándote de cosas para rellenar tus vacíos y moldeándote a los demás y a la sociedad.

Matthew/Mateo 6:33 — Más bien, busquen primeramente el reino de Dios y su justicia, entonces todas estas cosas les serán añadidas. 

Otra verdad que no es atractiva decirla, pero hay que recordarla: Jesús no se sacrificó en la cruz para tú y yo ser tibios y moldearnos a la sociedad. 

Romanos 12:2 — No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovación de su mente. Así podrán comprobar cómo es la voluntad de Dios: buena, agradable y perfecta.

Tu salvación ya la tienes, pero te toca ahora ser luz en la oscuridad, ayudar a otras personas y ser instrumento/vehículo para que otros lo puedan ver y también en Él creer.  (LA GRAN COMISIÓN) Hay un dicho que dice: “Quizás la montaña te fue puesta para que otros vean que se puede escalar” … Yo te digo que hay veces que la salvación, la paz y el bienestar de otra persona dependen de tu fe, de tu proceso y de tu testimonio comunicar. 

Caminemos sabiendo que cuando Jesús nos redirige y nos cambia (aunque el trayecto sea difícil) siempre es para mejorar y el cambio va mucho más allá de sólo tu vida o la mía. Su luz y reflejo en ti impactarán no sólo a las personas a tu alrededor, sino también a las futuras generaciones. Los patrones del pasado se van quedando atrás, tu valor ÉL vuelve a restaurar, propósito ÉL te dará, caminas en una fe, paz y plenitud que no puedes explicar, su palabra y existencia quieres compartir, a otras personas desearás ayudar y un futuro seguro y mejor a tus hijos, sobrinos, nietos, etc., les podrás brindar.

Este mensaje quizás no es para todos y tampoco es fácil de digerir, pero espero que ayude a alguien a continuar su camino y proceso en fe. Cuando eres llamado y elegido por Dios, vives de acuerdo con quien ÉL te llamó a ser, no con quien la gente espera que seas. Yo te aseguro que las personas correctas, quienes realmente te valoran, aman y aprecian, siempre van a estar.

No te rindas ni vuelvas hacia atrás porque es difícil, porque no ves los resultados o porque otros no puedan entender el proceso y los sacrificios que hay que hacer para crecer y mejorar.  

Estamos en tiempos difíciles, los que vienen van a ser mucho más turbulentos y sólo en ÉL y en su dirección vamos a encontrar nuestra paz y nuestro bienestar. 

Confía. No cambies la dirección que ÉL te dio porque cosecharás en su debido tiempo si no te rindes ni te devuelves hacia atrás. Si ÉL lo dijo, ÉL lo hará. Sus promesas son seguras. Yo también estoy en ese lugar.  

Galatians/Gálatas 6: 8-10 — El que siembra para agradar a su carne, de esa misma carne cosechará destrucción; el que siembra para agradar al Espíritu, del Espíritu cosechará vida eterna. No nos cansemos de hacer el bien, porque a su debido tiempo cosecharemos si no nos damos por vencidos. Por lo tanto, siempre que tengamos la oportunidad, hagamos bien a todos y en especial a los de la familia de la fe. 

Ten FE. La audiencia y la validación de UNO, de ÉL, es de quien realmente debemos procurar.   

Ya verás que todo en su tiempo, Dios lo obrará. 

CONFÍA. CAMINA. 

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